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April 1st, 2009 -- Posted in | No Comments »
Oráculo. Revista de poesía

invita a la presentación de su 

número 27/Primavera 2009

Presentan:

Sergio Loo
Karen Villeda
y Rodrigo Castillo

Jueves 2 de abril de 2009,19:00 horas 
Café-bar “Las Hormigas”
Casa del poeta Ramón López Velarde
Álvaro Obregón no. 73, colonia Roma

February 19th, 2009 -- Posted in | 2 Comments »

“No romperás esta tormenta”, le dijeron y amarraron su amoratado pie a una barca que, con un pesado soplo de las nubes, no se deslizaba hacia el mar abierto. “Harán falta más nubes que las que cubren el cielo y no sé de dónde las sacaré”. No tengo mangas para sacar cirros por debajo. “Esto no es un manto que recubra tus cavidades óseas”. La barca no se movió y la columna empezó a respirar acompasadamente. Haría falta un respiradero para el corazón, cortándole las alas y esperando a que los latidos dieran el primer paso y saltaran para hundirse.

“Ni romperás esta tormenta con el más digno corazón”, me dijeron y me embarqué rumbo a la isla más cercana que todos conocemos: el dolor. Y, así, transcurrieron los días hasta que los vientres de los muertos no estuvieron hinchados como el resto de mi cuerpo. No sé si la sal del mar es capaz de conmover mis extremidades hasta destensarlas y hacerlas llorar. No sé si los supuestos acuáticos volverán a ser realidad.  (Espero la descomprensión de los nervios).

efecto invernadero

January 22nd, 2009 -- Posted in | 8 Comments »

Mi boca construía bocas en tu boca. Labios abriéndose gladiolos. Nos entrecruzamos y me exigiste suelo. “Mi cielo” (se me ocurrió nombrarte) y nuestros talles/tallos entraron en otra/edad. No permití que la tierra oscureciera tu cuerpo, volaste a lo Girondo. Desterrar la rotacion, huir del virus mosaico, la humedad ambiental excesiva es una protección. Me orienté vertical hacia ti y mis yemas axilares encuentraron labios al mayoreo. Salías de tu base y mi lengua -espadilla sin taxonomía- palpando lo “subcielano”. Tu espalda, finísima espiga paralelinervia, me alimentó las amidgalas enrojecidas con semillas aladas. “Estas plantas se quedan ciegas”, me confesaste. El nitrato desapareció de la superficie de cultivo. “Mi cielo” te dije  -zona superior en conos- y tú te reíste. Mi abertura dental se encerró en una polinización, luz artificial. Sobre mi boca te hiciste flujo diploide, una morfología floral única. Lanceolada triunfaste en la batalla y nos hicimos raíz. Floración y bulbos en otoño. Te susurré el cielo al filo de tus tobillos y desvíamos la corriente, fuimos agua viva, un corno cantando victoria

January 18th, 2009 -- Posted in | No Comments »

Si puedo retener el espasmo en mi lengua –esa estatua de sal que se derrumba al tronar dedos–, entonces el vaho es el culpable de la caries, de la saliva cayendo en hilillo. En tu precisión de nervio hay un tambaleo: Asirme a tu flanco me hace cuerpo dimitiendo lo intangible. En la deslumbrante izada del ilion nombramos un testimonio, coherencia de dientes, una certeza de muslos. Confieso que hinco el incisivo en tu hombro –limada dermis que me permuta– sólo para ser inconsecuencia. Tu ombligo es el hervidero de la soledad. Si puedo deshacer tus talones en un crac, que no quepa el corazón en tu pecho. Te digo que no hay porqué resentir el latido hasta el pulso de la sequía. La humedad nos prolonga, simulacro de quebrantar arterias en gemidos. Aquí el manoseo, aquí la realidad del infinito: Te siento hasta el colchón.  Haciendo la guerra desacierto el lugar común, virando la frase a “pecho cielo” para que me despliegues. No devolveré el sosiego a tus manos, la drupa es una penumbra que no me hace falta. Debo morir abatiendo, abatiendo tu cuerpo, nitidez de la pira. Debo morir en este embate que me insinúa el universo en tu pulgar. Si puedo entretejer tu cuerpo sin un dedal, entonces que venga el vértigo, que nos venga/

January 8th, 2009 -- Posted in | 1 Comment »

–¿Y, Masculinidad me ama? Sólo Tesauro especifica contigüidad. (Y sólo Tesauro nos mantiene juntos en la Lobreguez). Somos cuerpo sin escritura: las lexicografías son nuestro punto de partida. La yuxtaposición de “nosotros” se basa en… Doseles. Librero. Dúplex. Buró. Toallas. Mugs. Distingo mi  pulso de sequía: Contumelia. “Nosotros” es obturación: Vértigo del compartir. “Nosotros” es conjugación de Verbo –reclamación del hábitat para organismo- en pretérito perfecto. “Hemos existido”, “hemos sido”. En este eco, se intensifica el galope de mi sangre: Demoro el latido, precipito la respiración (enemistad con las sienes, reclusión del atisbo). Huir, insisto, es una resonancia.

 

 

Cajón de estacionamiento

January 5th, 2009 -- Posted in | No Comments »

Y es, entonces, que el GPS se ha dislocado. Y es, entonces, que en la cajuela ya no cabe nada. Y es, entonces, que te has equivocado de RECEPTOR PRÓXIMO. Y, es entonces, que no tienes nada que empacar. Y es, entonces, que el volante sólo está entre mis manos. Y es, entonces, que no hay asiento de copiloto. Y es, entonces, que no sé manejar con prudencia. Y es, entonces, que no te sentarás aquí. Los dientes frontales separados jamás han frenado y no lo harán. Así me regalen un cajón de estacionamiento, no frenaran. No frenaran porque saben que ese aparcamiento está debajo de un rascacielos que jamás toca el cielo. No frenaran, no frenaran. Los dientes frontales separados no se encajonaran en tu estacionamiento de primera ni encajaran en tu boca de lujo.

Las metáforas del agua

January 2nd, 2009 -- Posted in | 2 Comments »

Para la ausencia de las armas, el único escudo son las metáforas del agua. No estoy bebiendo de la humedad directa sino que me doblego con la más elemental figura retórica: sucinta y asequible.  Estas ejecuciones de palabras conformes -que no van más allá como han sido constituidas amañadamente en el lenguaje- son para saber vivir el miedo. “Hay un río en mi pared”. “Hay un río cuarteando mi pared”. “Hay un río indundado la casa seca”. Las piernas podrían temblar ante lo básico: un orgasmo es una metáfora del agua. Entonces, ellas entreabren la fantasía como una versión actualizada al 2009 de la certidumbre. Entonces, él no me decanta sino que me traga y tengo que ser fálica como si fuera una obligación inmediata aunque, en realidad, está dado. Me es natural. Soy fálica con ellas sin quererlo ser. Con él concientizo las mondaduras de un cítrico. Ellas están en gajos, con pepitas. La pulpa fresca también es una metáfora del agua.  Es el meollo del asunto: Con la semilla puedo plantar un árbol frutal. El que más desee. La corteza de la mandarina limpiaba las manos de mi abuelo. Las aromatizaba y su presencia inundaba la tierra, como si él fuera de ella. Él, entonces, es solidario y comparte las estaciones. Ellas pudieron ser solamente un agregado de incandescencia de rocas y fluidez. A veces, creo que el mar también es una metáfora (la más cercana a la imponencia del solipsismo) del agua. Sin embargo, está manoseado y lo traigo pegado a la lengua: Las gradaciones del azul, la melancolía, la reproducción mecánica de este color en ellas. Él, la isla.

 

Es ahí, entonces, que la humedad es una nonada. La más importante de todas.

Ésta es la ausencia de las armas: saber nombrar al agua por lo que es: destrucción.

Poemas en el

December 26th, 2008 -- Posted in | No Comments »

pp

December 17th, 2008 -- Posted in | No Comments »

masc

Por Jorge Flores

Los puntos débiles de la piedra

December 14th, 2008 -- Posted in | 1 Comment »

-Te regalo una piedra.

-Y aparece la pesadez en el pulso. Y los túneles carpianos denostan a la sangre. Quisiera tener un lenguaje elaborado para la derrota.

-Y nos miramos como se mira una señal (amarilla) de advertencia para los peatones.

-Te equivocas. La nuestra es la perspectiva de las alturas.

-No hay nadie allá arriba. Ninguna virtud para tenderme la mano.

-Volemos.

-Estás caminando hacia atrás, recogiendo los pasos.

-…

-Te regalo una piedra.

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