Archive for December 12th, 2008

December 12th, 2008 -- Posted in | 1 Comment »

√ČL/ELLA observa la cuchara de cobre, con la mirada recorre la formaci√≥n orogr√°fica de varias capas de cardenillo verdoso. ‚ÄúEl cobre es un metal noble‚ÄĚ, piensa. Desgraciadamente, hay que tener incisivos puntiagudos para la nobleza: ¬Ņc√≥mo distar la eterna cantilena popular, grave y sin armon√≠a, del ruego torpe y ferviente que se tropieza en la boca?¬†¬†

√ČL/ELLA justo se lleva las manos a los ojos, a la boca, se lleva las manos a las manos y dice, en un susurro, ‚Äútu recuerdo se desliza como una serpiente coralillo en el desierto‚ÄĚ, y dice, en voz alta, ‚Äúya no tengo sed‚ÄĚ. Los p√°rpados son el biombo que esconde la noche, la sucesi√≥n de detalles encadenados que dan una sensaci√≥n de seguridad: alguien, aqu√≠, resguarda nuestros sue√Īos de los lobos ib√©ricos y de la luna llena.¬†¬†
 

√ČL/ELLA se cansa del mismo rostro, ¬Ņqu√© tienen entre los labios?

EL/ELLA se cansa del mismo beso, de la astringencia sobre la lengua, de la disposici√≥n de los labios, del perfil, de la sonrisa √ļnica (esbozo de claridad).

El beso,¬†la velada, el beso, el list√≥n, el beso, la mano que desenfunda se√Īales obscenas con la intenci√≥n no de ofender, sino de asegurar su posici√≥n.¬†

 

√Čl/Ella observa la sucesi√≥n de los d√≠as como una cat√°strofe inminente. Nada se resuelve cuando los alientos se encuentran. Es oto√Īo. Las hojas cumplen su ciclo de vida: se marchitan y crujen, como los huesos.¬†¬†

 

√ČL/ELLA desconf√≠a de la ret√≥rica del pecho porque hasta las flechas de un arquero inexperto, descarriadas, aciertan en el blanco.

Desde la oposici√≥n de la espalda, √ČL/ELLA intenta defenderse, argumentando la necesidad √©tica de una declaraci√≥n de guerra, los cargos de conciencia y la flexibilidad de tres costillas falsas.

√ČL/ELLA sabe que, en definitiva, la caja tor√°cica es un argumento de peso que no puede ser refutado. Aqu√≠ est√° mi coraz√≥n clamando por alpiste y restaurando su canto, encerrado en una jaula √≥sea que, de lejos, parece hecha de un marfil que se hace m√°s amarillento con el paso de los a√Īos.

December 12th, 2008 -- Posted in | 1 Comment »

A cuentagotas te guardo entre mis pupilas, el periplo de sal conquista reinos en el mar y sacrifica a muchedumbres enteras en nombre de las lágrimas: sólo de los huérfanos es la esperanza. La rendición ha llegado a los pómulos. Amotiné astilla por astilla del madero que me salvó en mi córnea: Te he pensado como un antifaz para ocultar de los demás la mirada con la que hago estatuas, mirando las cosas como si fueran mías, apropiando su faz de dureza.

La lengua de una raza antigua, preservando el silencio, enredada entre tus rizos: trastornando las palabras en briznas de saliva, atm√≥sfera h√ļmeda de edades que nos sobreviven. Una remembranza de lava, cenizas tu rostro, promesas que se hicieron piedra volc√°nica. Cenizas tu rostro, un rosario hecho con los dientes de leche para pedir salvaci√≥n durante a√Īos y a√Īos, hasta que la injusticia rebasa la fe. Cenizas tu rostro, cenizas. S√≥lo de los hu√©rfanos es la esperanza. S√≥lo de los hu√©rfanos es el ma√Īana.