Archive for January, 2009

efecto invernadero

January 22nd, 2009 -- Posted in | 8 Comments »

Mi boca constru√≠a bocas en tu boca. Labios abri√©ndose gladiolos. Nos entrecruzamos y me exigiste suelo. “Mi cielo” (se me ocurri√≥ nombrarte) y nuestros talles/tallos entraron en otra/edad. No permit√≠ que la tierra oscureciera tu cuerpo, volaste a lo Girondo. Desterrar la rotacion, huir del virus mosaico, la humedad ambiental excesiva es una protecci√≥n. Me orient√© vertical hacia ti y mis yemas axilares encuentraron labios al mayoreo. Sal√≠as de tu base y mi lengua -espadilla sin taxonom√≠a- palpando lo “subcielano”. Tu espalda, fin√≠sima espiga paralelinervia, me aliment√≥ las amidgalas enrojecidas con semillas aladas. “Estas plantas se quedan ciegas”, me confesaste. El nitrato desapareci√≥ de la superficie de cultivo. “Mi cielo” te dije¬† -zona superior en conos- y t√ļ te re√≠ste. Mi abertura dental se encerr√≥ en una polinizaci√≥n, luz artificial. Sobre mi boca te hiciste flujo diploide, una morfolog√≠a floral √ļnica. Lanceolada triunfaste en la batalla y nos hicimos ra√≠z. Floraci√≥n y bulbos en oto√Īo. Te susurr√© el cielo al filo de tus tobillos y desv√≠amos la corriente, fuimos agua viva, un corno cantando victoria

January 18th, 2009 -- Posted in | No Comments »

Si puedo retener el espasmo en mi lengua ‚Äďesa estatua de sal que se derrumba al tronar dedos‚Äď, entonces el vaho es el culpable de la caries, de la saliva cayendo en hilillo. En tu precisi√≥n de nervio hay un tambaleo: Asirme a tu flanco me hace cuerpo dimitiendo lo intangible. En la deslumbrante izada del ilion nombramos un testimonio, coherencia de dientes, una certeza de muslos. Confieso que hinco el incisivo en tu hombro ‚Äďlimada dermis que me permuta‚Äď s√≥lo para ser inconsecuencia. Tu ombligo es el hervidero de la soledad. Si puedo deshacer tus talones en un crac, que no quepa el coraz√≥n en tu pecho. Te digo que no hay porqu√© resentir el latido hasta el pulso de la sequ√≠a. La humedad nos prolonga, simulacro de quebrantar arterias en gemidos. Aqu√≠ el manoseo, aqu√≠ la realidad del infinito: Te siento hasta el colch√≥n.¬† Haciendo la guerra desacierto el lugar com√ļn, virando la frase a “pecho cielo” para que me despliegues. No devolver√© el sosiego a tus manos, la drupa es una penumbra que no me hace falta. Debo morir abatiendo, abatiendo tu cuerpo, nitidez de la pira. Debo morir en este embate que me insin√ļa el universo en tu pulgar. Si puedo entretejer tu cuerpo sin un dedal, entonces que venga el v√©rtigo, que nos venga/

January 8th, 2009 -- Posted in | 1 Comment »

‚Äď¬ŅY, Masculinidad me ama? S√≥lo Tesauro especifica contig√ľidad. (Y s√≥lo Tesauro nos mantiene juntos en la Lobreguez). Somos cuerpo sin escritura: las lexicograf√≠as son nuestro punto de partida. La yuxtaposici√≥n de ‚Äúnosotros‚ÄĚ se basa en‚Ķ Doseles. Librero. D√ļplex. Bur√≥. Toallas. Mugs. Distingo mi¬† pulso de sequ√≠a: Contumelia. ‚ÄúNosotros‚ÄĚ es obturaci√≥n: V√©rtigo del compartir. ‚ÄúNosotros‚ÄĚ es conjugaci√≥n de Verbo ‚Äďreclamaci√≥n del h√°bitat para organismo- en pret√©rito perfecto. ‚ÄúHemos existido‚ÄĚ, ‚Äúhemos sido‚ÄĚ. En este eco, se intensifica el galope de mi sangre: Demoro el latido, precipito la respiraci√≥n (enemistad con las sienes, reclusi√≥n del atisbo). Huir, insisto, es una resonancia.

 

 

Cajón de estacionamiento

January 5th, 2009 -- Posted in | No Comments »

Y es,¬†entonces, que el¬†GPS se ha dislocado. Y es, entonces, que en la cajuela ya no cabe nada. Y es, entonces, que te has equivocado de RECEPTOR PR√ďXIMO. Y, es entonces, que no tienes nada que empacar. Y es, entonces, que el volante s√≥lo est√° entre mis manos. Y es, entonces, que no hay asiento de copiloto. Y es, entonces, que no s√© manejar con prudencia. Y es, entonces, que no te sentar√°s aqu√≠. Los dientes frontales separados jam√°s han frenado y no lo har√°n. As√≠ me¬†regalen un caj√≥n de estacionamiento, no frenaran. No frenaran porque saben que ese aparcamiento est√° debajo de un rascacielos que¬†jam√°s toca el cielo. No frenaran, no frenaran. Los dientes frontales separados no se encajonaran en tu estacionamiento de primera ni encajaran en tu boca de lujo.

Las met√°foras del agua

January 2nd, 2009 -- Posted in | 2 Comments »

Para la ausencia de las armas, el √ļnico escudo son las met√°foras del agua. No¬†estoy bebiendo¬†de¬†la humedad directa sino que me doblego con¬†la m√°s elemental¬†figura ret√≥rica: sucinta y asequible.¬† Estas ejecuciones de palabras conformes -que no van m√°s all√° como han sido constituidas¬†ama√Īadamente¬†en el lenguaje- son para saber vivir el miedo. “Hay un r√≠o en mi pared”. “Hay un r√≠o cuarteando mi pared”. “Hay un r√≠o indundado la casa seca”. Las piernas podr√≠an temblar ante lo b√°sico: un orgasmo es una met√°fora del agua. Entonces, ellas entreabren la fantas√≠a como una versi√≥n actualizada al 2009 de la certidumbre. Entonces, √©l no me decanta sino que me traga y tengo que ser f√°lica como si fuera una obligaci√≥n inmediata aunque, en realidad, est√° dado. Me es natural. Soy f√°lica con ellas sin quererlo ser. Con √©l concientizo las mondaduras de un c√≠trico. Ellas est√°n en gajos, con pepitas. La pulpa fresca tambi√©n es una met√°fora del agua. ¬†Es el meollo del asunto: Con la semilla puedo plantar un √°rbol frutal. El que m√°s desee. La corteza de la mandarina limpiaba las manos de mi abuelo. Las aromatizaba y su presencia inundaba la tierra, como si √©l fuera de ella. √Čl, entonces, es solidario y comparte las estaciones. Ellas pudieron ser solamente un agregado de incandescencia de rocas y fluidez. A veces, creo que el mar tambi√©n es una met√°fora (la m√°s cercana a la imponencia del solipsismo) del agua. Sin embargo, est√° manoseado y lo traigo pegado a la lengua: Las gradaciones del azul, la melancol√≠a, la reproducci√≥n mec√°nica de este color en ellas. √Čl, la isla.

 

Es ahí, entonces, que la humedad es una nonada. La más importante de todas.

√Čsta es la ausencia de las armas: saber nombrar al agua por lo que es: destrucci√≥n.