Un aliento,

un engastado artículo de fe

en nuestro baj√≥n, efigie que arrincono en el borde de unos labios, hambre que no sabe de yerros som√°ticos durante el sue√Īo de benju√≠ como un augurio singular

de la lengua.

* Danzamos a los costados, orillas despobladas que nos florecen en la pupila, planta trepadora.

La tilde incierta de las catarinas sabe que la maleza es un placer a deshoras

January 18 2008 02:51 pm |

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