II

 

 
No apareces en el destierro de alguien que tiene tu nombre.
Una repasada frase te llama en el deshielo, la soltura del temporal nos hace ser ventana, mirar fachadas:
Somos una desnudez de labios que complace rostros y rostros.
Sabemos que la cercanĂ­a es esa penumbra que nos abraza, este deseo empecinado en hincar el incisivo en tu muslo.
 
Alguien se ha curado en tu muslo.

December 08 2008 02:48 pm |

One Response to “II”

  1. chema Says:

    Todo el poema me fascina, pero el primer y el Ășltimo verso son sencillamente sublimes.

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