√ČL/ELLA observa la cuchara de cobre, con la mirada recorre la formaci√≥n orogr√°fica de varias capas de cardenillo verdoso. ‚ÄúEl cobre es un metal noble‚ÄĚ, piensa. Desgraciadamente, hay que tener incisivos puntiagudos para la nobleza: ¬Ņc√≥mo distar la eterna cantilena popular, grave y sin armon√≠a, del ruego torpe y ferviente que se tropieza en la boca?¬†¬†

√ČL/ELLA justo se lleva las manos a los ojos, a la boca, se lleva las manos a las manos y dice, en un susurro, ‚Äútu recuerdo se desliza como una serpiente coralillo en el desierto‚ÄĚ, y dice, en voz alta, ‚Äúya no tengo sed‚ÄĚ. Los p√°rpados son el biombo que esconde la noche, la sucesi√≥n de detalles encadenados que dan una sensaci√≥n de seguridad: alguien, aqu√≠, resguarda nuestros sue√Īos de los lobos ib√©ricos y de la luna llena.¬†¬†
 

√ČL/ELLA se cansa del mismo rostro, ¬Ņqu√© tienen entre los labios?

EL/ELLA se cansa del mismo beso, de la astringencia sobre la lengua, de la disposici√≥n de los labios, del perfil, de la sonrisa √ļnica (esbozo de claridad).

El beso,¬†la velada, el beso, el list√≥n, el beso, la mano que desenfunda se√Īales obscenas con la intenci√≥n no de ofender, sino de asegurar su posici√≥n.¬†

 

√Čl/Ella observa la sucesi√≥n de los d√≠as como una cat√°strofe inminente. Nada se resuelve cuando los alientos se encuentran. Es oto√Īo. Las hojas cumplen su ciclo de vida: se marchitan y crujen, como los huesos.¬†¬†

 

√ČL/ELLA desconf√≠a de la ret√≥rica del pecho porque hasta las flechas de un arquero inexperto, descarriadas, aciertan en el blanco.

Desde la oposici√≥n de la espalda, √ČL/ELLA intenta defenderse, argumentando la necesidad √©tica de una declaraci√≥n de guerra, los cargos de conciencia y la flexibilidad de tres costillas falsas.

√ČL/ELLA sabe que, en definitiva, la caja tor√°cica es un argumento de peso que no puede ser refutado. Aqu√≠ est√° mi coraz√≥n clamando por alpiste y restaurando su canto, encerrado en una jaula √≥sea que, de lejos, parece hecha de un marfil que se hace m√°s amarillento con el paso de los a√Īos.

December 12 2008 12:09 pm |

One Response to “”

  1. chema Says:

    K-Rex, tus poemas a veces me dejan sin palabras, pero de lo bueno que son. T√ļ escribes sin concesiones y a la vez con mucha pasi√≥n y emotividad. Tu poes√≠a tiene a la vez “furor y misterio”. ¬ŅQu√© m√°s se puede pedir?
    Cuídate, y un beso.

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