“No romperás esta tormenta”, le dijeron y amarraron su amoratado pie a una barca que, con un pesado soplo de las nubes, no se deslizaba hacia el mar abierto. “Harán falta más nubes que las que cubren el cielo y no sé de dónde las sacaré”. No tengo mangas para sacar cirros por debajo. “Esto no es un manto que recubra tus cavidades óseas”. La barca no se movió y la columna empezó a respirar acompasadamente. Haría falta un respiradero para el corazón, cortándole las alas y esperando a que los latidos dieran el primer paso y saltaran para hundirse.

“Ni romperás esta tormenta con el más digno corazón”, me dijeron y me embarqué rumbo a la isla más cercana que todos conocemos: el dolor. Y, así, transcurrieron los días hasta que los vientres de los muertos no estuvieron hinchados como el resto de mi cuerpo. No sé si la sal del mar es capaz de conmover mis extremidades hasta destensarlas y hacerlas llorar. No sé si los supuestos acuáticos volverán a ser realidad.  (Espero la descomprensión de los nervios).

February 19 2009 02:16 am |

2 Responses to “”

  1. Xitlaly Says:

    Bello. BellĂ­simo, Karen. Me ha gustado mucho.

  2. KURT Says:

    PillSpot.org. Canadian Health&Care.No prescription online pharmacy.Special Internet Prices.Best quality drugs. Low price pills. Buy pills online

    Buy:100% Pure Okinawan Coral Calcium.Synthroid.Retin-A.Petcam (Metacam) Oral Suspension.Lumigan.Prevacid.Human Growth Hormone.Nexium.Mega Hoodia.Arimidex.Valtrex.Zovirax.Zyban.Prednisolone.Actos.Accutane….

Leave a Reply